Remesas e inversión: cómo los colombianos en el exterior compran vivienda en su país
Las remesas siguen siendo un pilar fundamental para la economía colombiana y, cada vez más, se consolidan como una fuente importante de inversión en el sector inmobiliario.
Según un informe de Viventa, citado por La República, el 34 % de los colombianos que envían dinero desde el exterior lo hace con el propósito de comprar o mejorar una vivienda, y uno de cada cinco giros tiene como destino específico la adquisición de un inmueble en el país.
Remesas en niveles históricos:
El estudio también revela que las remesas continúan en niveles históricos. Solo en agosto ingresaron US$ 1.095,3 millones, y en lo corrido de 2025 ya suman US$ 8.661 millones, reflejando la relevancia de este flujo económico que, en muchos casos, supera los ingresos generados por sectores tradicionales como el petrolero.
En cuanto al perfil de quienes envían dinero para invertir en vivienda, las mujeres representan el 54 %, mientras que los hombres el 46 %. La mayoría reside en Estados Unidos (51,1 %), seguido de España (16 %), y en menor proporción en Chile, Reino Unido y Canadá. Las ciudades más atractivas para estas inversiones son Cali, Bogotá, Santa Marta y Armenia, lo que demuestra una diversificación geográfica en la demanda de vivienda. Puedes ver aquí nuestros proyectos: En Bogotá VOU y LIFT, o en Cali PARAÍSO CENTRAL.
Sobre las motivaciones, el 62 % de las personas lo hace como inversión, el 26 % para uso personal, el 8 % para apoyar a familiares y el 4 % con fines comerciales. Además, la preferencia se inclina hacia vivienda nueva (78 %) frente a usada (22 %), lo que confirma la confianza en los nuevos desarrollos y proyectos urbanísticos del país.
El CEO de Viventa, Andy Altena, explicó que detrás de esta tendencia hay una razón emocional y patrimonial:
“Muchas de ellas siguen viendo en Colombia un lugar para construir patrimonio y mantener vínculos afectivos.”
Apartamento LIFT para rentas cortas
Mercado inmobiliario colombiano, una opción sólida:
Este comportamiento refleja cómo el mercado inmobiliario colombiano continúa siendo una opción sólida para quienes buscan invertir desde el extranjero, no solo por su rentabilidad, sino también por el lazo emocional que mantiene a miles de colombianos conectados con su país a través del sueño de tener casa propia.
El comportamiento de las remesas con destino a vivienda no solo refleja el deseo de los colombianos en el exterior por mantener un vínculo con su país, sino también una visión cada vez más estratégica frente a la inversión inmobiliaria. En los últimos años, el sector de la construcción ha ofrecido opciones más flexibles para quienes residen fuera, con asesoría digital, trámites simplificados y acompañamiento financiero que les permite comprar vivienda sin estar presentes físicamente en Colombia.
De acuerdo con expertos del sector, esta tendencia seguirá creciendo en la medida en que los bancos y las desarrolladoras continúen facilitando procesos de compra desde el extranjero. Plataformas digitales, simuladores de crédito y alianzas con entidades internacionales hacen que hoy sea más sencillo invertir en proyectos de vivienda nueva. Además, el respaldo de empresas especializadas en atención a colombianos en el exterior ha incrementado la confianza en este tipo de operaciones.
Las cifras del Banco de la República y Viventa coinciden en que Estados Unidos sigue siendo el origen principal de las remesas enviadas al país, representando más de la mitad del total. Esto demuestra que los colombianos migrantes, especialmente en ciudades como Miami, Nueva York o Los Ángeles, siguen viendo la compra de vivienda en Colombia como una forma de asegurar su futuro y el de sus familias.
A largo plazo, el impacto de las remesas vivienda Colombia es significativo. No solo dinamizan el mercado de la construcción, sino que también fortalecen el patrimonio de miles de familias, generan empleo y promueven la estabilidad económica local. En un contexto global de incertidumbre, la inversión en vivienda se mantiene como una de las decisiones más seguras y con mayor valor emocional para quienes, desde lejos, siguen apostando por su país.